Tarta de Chocolate con Nata (sin Horno)

Esta tarta está muy buena, y si se deja para el día después, es decir, hacerla con antelación, mucho mejor. Es una tarta para un día de fiesta, un cumpleaños, para estas próximas Navidades, o para cuando apetezca, siempre va a alegrar a todos como cierre de una comida o una merienda. Seguro que si la hacéis me vais a dar la razón.

Ingredientes:

150 g de chocolate negro

150 g de galletas Oreo

65 g de mantequilla

3 bricks de nata para montar

1 cucharadita de vainilla

3 cucharadas de azúcar

1 taza de leche

2 sobres de gelatina en polvo

En primer lugar ponemos las galletas en una picadora y las molemos, se utilizan con su relleno. 

Mezclamos el polvo de galletas con la mantequilla, hasta que ambos ingredientes queden bien integrados. Lo echamos en la base de un molde para tarta y extendemos apretando ligeramente por todas partes. Se puede recubrir los laterales del molde, al gusto. Meter en la nevera mientras se hace el resto.

Poner un cazo al fuego con 300 ml de nata y dos cucharadas de azúcar.

Añadimos la vainilla.

Dejamos hasta que rompa a hervir, retiramos e incorporamos el chocolate troceado. Agitamos el cazo para que quede todo el chocolate cubierto. Dejamos dos minutos a que el chocolate se funda, sin remover.

Mientras ponemos la leche en un cuenco mayor que la taza. Echamos la gelatina en forma de lluvia por encima de la leche. Dejar que se vaya humedeciendo durante dos minutos. Quedará como arena mojada.

Mezclamos con unas varillas el chocolate y la nata.

Una vez esté bien mezclado todo, añadimos la gelatina y volvemos a mezclar muy bien con las varillas.

Vertemos directamente en el molde, pero por si acaso se puede pasar por un colador por si queda algún grumo. Meter en la nevera hasta que esté bien cuajada la tarta.

Montamos el resto de la nata, que ha de estar bien fría para que monte mejor, con la cucharada restante de azúcar. Si se quiere se puede añadir algo más de azúcar, pero como el resto de la tarta es dulce no es necesario, se compensa.

Desmoldar la tarta y ponerla en una fuente, la que se vaya a utilizar para servirla. Poner la nata montada por encima del chocolate de forma aleatoria, queda más bonita y original.

Terminamos la tarta rallando chocolate por encima. Bonita y luce mucho.

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