Tarta de Queso de la Viña

Esta tarta de queso se ha hecho muy famosa. Es oriunda del norte de España, de un restaurante de San Sebastián, que se llama La Viña. Y  yo creo que ha tenido éxito por lo sencilla que es, y además muy rica. He variado un poco las cantidades de los ingredientes para hacerla aún más fácil, más sencilla de recordar y que además es apta para celíacos. También se puede hacer con queso fresco, seguro que en la original es este tipo de queso el que se emplea, ya sea requesón o tipo burgos. También dependerá del molde que se use que la tarta será con mayor o menor grosor, por eso depende de cómo la queráis tendrá que estar un poco más en el horno, al ser más gruesa. Os pondré las cantidades de la receta que tengo (no sé seguro si es la original), de un cocinero vasco famoso, por si queréis probarla, pero ya os digo que la mía es más fácil de recordar, y de pesar las cantidades de los ingredientes.

Ingredientes:

600 g de queso crema de untar

4 huevos

200 g de azúcar

2 briks pequeños de nata para montar

1 cucharada colmada de maicena

Ingredientes (original?):

570 g de queso fresco (tipo requesón, burgos, villalón)

4 huevos

230 g de azúcar

280 g de nata (35% materia grasa)

30 g de harina

Pizca de sal

Forramos el molde desmoldable con papel de horno. Lo mojamos para que así se mantenga pegado a las paredes mejor.

Comenzamos pesando el azúcar y la mezclamos con la maicena en un bol. Este paso hará que sea mucho más fácil mezclar la harina de maíz cuando se añadan los demás ingredientes.

Añadimos la nata y mezclamos con las varillas.

Incorporamos los huevos y los mezclamos bien.

Por último añadimos el queso crema y batimos con la batidora.

Lo pasamos al molde y lo metemos al horno, ya precalentado previamente a 190ºC, durante unos 30 minutos.

Dejamos que se haga durante ese tiempo, luego ponemos el grill para que se dore al gusto, hay que estar pendientes en este paso. Apagamos el horno y dejamos otros 15 minutos más sin sacarlo del horno. Mi molde era grande, de 26 cm, lo prefiero porque así sale más grande y las porciones parecen más grandes, aunque sí que es verdad que no son muy gruesas. Si el molde es pequeño y, por consiguiente, la tarta es mucho más gruesa hay que dejarlo por unos 45 minutos, o algo más. Todo dependerá del molde y del horno, pero seguro que os saldrá muy bien. Otra cosa es si se quiere la tarta de queso más o menos cuajada, entonces hay que tener en cuenta el tiempo de horneado, todo va en gustos, sólo hay que dar con el molde (por el grosor de la tarta) y que esté más o menos cuajada (eso lo da el tiempo de horneado).

Una vez se haya enfriado la sacamos del molde. Yo la dejé con el papel inferior y quité el papel del borde. Y ya, con cuidado, la pasamos a una fuente para presentarla y servirla ahí mismo.

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