Caracolas (Cumpleañeras) con Pasas, Arándanos y Cerezas

Cumpleañeras” porque son las que he hecho para invitar a mis alumn@s, porque me han pedido que lo ponga así para saber que receta es y porque han dicho que las harían, por este motivo no quiero que haya retraso en ponerlas en mi blog. Espero que sean ell@s mismos quienes digan cómo estaban (lo siento nucho por los que no fueron y no pudieron comerlas), que me cuenten qué tal les ha salido y sobre todo, que todos disfrutéis de esta rica receta.

Decir también que os pongo la receta para un huevo, yo hice muchas más y en versión mini, pero se pueden hacer del tamaño que se quiera, solo es cuestión de que al estirar la masa quede más gruesa, hay que emplear toda la masa, cortar las caracolas más gruesas y no hace falta trocear los ingredientes que se vayan a añadir.

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Ingredientes:

Para la pasta:

150g de harina de fuerza de pastelería

1 cucharada pequeña de azúcar en polvo

1 sobre de levadura seca de panadería o 15g de la fresca

225 ml de leche (casi un vaso de agua)

 

Para la masa:

300g de harina de fuerza de pastelería

1 cucharada pequeña de sal

60g de mantequilla

1 huevo mediano

 

Para el relleno:

50g de arándanos

50g de cerezas

125g de pasas

Azúcar morena

Azúcar glas

Miel

 

El proceso no es difícil, pero si hay que tener paciencia y dejar actuar la levadura para que el resultado sea mejor, así que pensad que no se hacen en un ratito, hay que dedicarle un tiempo para que las masas suban y hagan su trabajo, luego el horneado y después darles brillo para que queden bien bonitas.

Comenzaremos haciendo la pasta (o masa madre) poniendo en un bol grande la harina tamizada, el azúcar y la levadura.

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Calentamos la leche a 37ºC, no más. La vertemos sobre la harina y vamos removiendo con una cuchara de madera, o con la mano, hasta que esté bien mezclado. Dejamos en un lugar templado, que no haya corrientes.

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Mientras la levadura va fermentando, en un segundo bol grande vamos haciendo lo siguiente, ponemos el resto de la harina tamizada, añadimos la mantequilla en trozos pequeños y comenzamos a mezclar bien ambos ingredientes, hasta que quede como arenosa y no quede ni rastro de la mantequilla. Reservamos hasta que la pasta esté lista.

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Cuando la pasta haya subido y comience a hacer burbujas es cuando ya podemos seguir con el proceso.

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Batimos el huevo y lo echamos en el segundo bol. No mezclamos.

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A continuación añadimos la pasta que tenemos ya con burbujas en el primer bol.

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Amasamos bien todo, primero con ayuda de una cuchara y después, cuando ya no se pueda con la cuchara, lo hacemos con la mano, utilizar solo una de ellas, así siempre tendréis la otra limpia y con ella iréis comprobando cómo va quedando la masa.

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Cuando la masa se separe del bol, sacar y amasar en la mesa o encimera hasta que no se pegue a las manos y quede una masa totalmente fina, esponjosa y lisa. Hacemos una bola y la ponemos de nuevo dentro del cuenco.

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Tapar con una bolsa de plástico apta para alimentos o con film transparente.

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Dejamos que la masa duplique su volumen. En la foto se ve la diferencia, se ve como ha ocupado todo el recipiente.

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Mientras esperamos a que la masa suba, ponemos las frutas secas a remojo, yo las puse en agua templada, pero se pueden poner en ron u otro licor, pero por si hay niños, por si alguien no lo tolera o por cualquier otro motivo, opté por no remojarlas en licor.

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Si se van a hacer caracolas pequeñas conviene trocear las frutas, ya que entonces serían muy grandes para algo tan pequeño, si hacemos las caracolas grandes no es necesario.

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Ponemos la masa, una vez haya crecido, en la encimera y la amasamos un minuto.

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La extendemos con el rodillo hasta formar un rectángulo del tamaño y grosor que queramos. Yo dividí la masa en cuatro (hice mucha más cantidad), la hice más fina porque, como he dicho antes, las quería hacer minis y las enrollé por la parte más larga del rectángulo, sin embargo si las queréis hacer más grandes, la masa ha de quedar más gruesa y se ha de enrollar por la parte más estrecha.

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Una vez extendida la masa untamos toda la superficie con la mantequilla derretida.

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Repartimos las frutas por encima y hacemos lo mismo con el azúcar moreno. Si se hace la masa en más partes, se tendrá que repartir la fruta y el azúcar según las que se hagan.

A continuación enrollamos la masa con cuidado.

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Cortamos el rollo en partes iguales, con un cuchillo bien afilado, o con uno de esos de sierra que cortan tan bien. Forramos una bandeja de horno con papel de horno y vamos colocando las caracolas (se les puede pintar la superficie antes de este segundo reposo con huevo batido, yo no lo hice).

Dejamos tapadas las caracolas con film unos 30 minutos para que vuelvan a subir. Ponemos el horno a 200ºC (alto).

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Metemos al horno si son grandes 30 minutos, pero si son pequeñas menos tiempo, en cuanto tengan un ligero color dorado, algunas siempre quedan más doradas que otras, es lo que tienen los hornos caseros. Nada más sacarlas se les pone un poco de azúcar glas por encima, con ayuda de un colador se espolvorea mejor y se pone no solo menos cantidad, sino que queda mejor repartido. Pongo el azúcar porque como habéis visto la masa no la lleva, y así quedan más ricas, pero se puede poner solo la miel.

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Con el mismo calor el azúcar se va deshaciendo, y, aunque quede azúcar no importa, luego le vamos poniendo una buena cantidad de miel por encima y el azúcar glas se integra en las caracolas, podéis poner la miel que más os guste. Se puede untar con una brocha (si no se tiene, una vez puesta la miel encima de la caracola, se va extendiendo con los dedos), hay que dejarlas unas horas para que la miel penetre en la masa. Así de bonitas quedaron, la pena es que no podáis echar mano a una de ellas desde vuestra pantalla.

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No se yo si he tardado más en poner la receta de las caracolas en el blog que en hacerlas, así así, pero he querido dejar todo muy claro y bien explicado, eso espero, ya me contaréis.

 

4 comentarios en “Caracolas (Cumpleañeras) con Pasas, Arándanos y Cerezas

  1. Con esa forma, pero distinta masa y cubiertos con melado de panela y queso fresco de leche de vaca rallado, hacen por mis lados unos dulces de unos 14 cm. de diámetro que se llaman “golfeados” y no me preguntes el por qué se llaman asi ya que no tengo la menor idea.

    Pero los tuyos deben estar igual o aún mas sabrosos!

    1. Me he estado informando sobre los golfeados, y tienen muy buena pinta, se parece a esto que he puesto, me ha gustado mucho y “quizás” los haga (el quizás es porque la intención es esa, luego la lista es tan grande ….).

  2. Me encanto el sabor , deseando que llegue el proximo cumpleaños de la profe , ( no lo puedes adelantar unos meses? ), jaajaaa. Gracias.

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