Esta vez he preparado este bizcocho con la piel de las almendras, por este motivo sale un poco más oscura la masa, pero ha quedado muy bueno. Además no las he molido del todo, dejando que queden algunos trocitos de almendras, de forma que al comer el bizcocho notas esos cachitos de almendra, dándole un aspecto más rústico. Siempre se puede moler totalmente dejándola como harina si lo preferís así. También lo he hecho fácil a la hora de las cantidades en los ingredientes, solamente hay que pesar las almendras y eso lo tenéis fácil a la hora de comprarlas pidiendo justo esa cantidad.

Ingredientes:
200 g de almendras crudas con su piel
1 vaso de azúcar
1 vaso de harina
4 huevos
1 vasito de leche
1 vasito de aceite (al gusto, oliva, girasol, mezcla de ambos …)
1 sobre de levadura en polvo
Cáscara de un limón
Yo al tener la termomix las he molido en este aparato, pero si se tiene una picadora de las de la batidora se puede hacer también. Reservar.

Por otro lado he hecho lo mismo con el azúcar, ver este consejo, junto con la harina y la cáscara de limón. Si se hace de la forma tradicional en el bol ponemos el azúcar, la harina y la ralladura de limón después de poner los huevos, la leche y el aceite, que sería después del siguiente paso.



En un bol ponemos los huevos junto con el aceite y la leche. Batimos bien todo.


Incorporamos la mezcla de azúcar, harina y cáscara de limón y la almendra molida. Mezclamos bien.

Añadimos la levadura química pasándola por un colador. Volvemos a mezclar bien.

El horno lo tendremos veinte minutos antes encendido a 180 ºC. Forramos el molde con papel de hornear, ver consejo. Volcamos la mezcla y metemos al horno unos 35 minutos.

Sacar y dejar enfriar.
