Conejo con Patatas

Mi hermana mayor me dio un conejo de monte, así que hice con él dos recetas, una de ellas fue ésta, que quedo muy rico y con mucho sabor. El conejo es una carne muy saludable y comienza a tener un lugar más importante en su consumo. Para dietas o simplemente por salud, es una carne baja en grasas y tiene un contenido en proteínas y vitaminas muy alto. Al ser de monte son aún menos grasos, eso sí son más oscuros y algo más duros, por eso necesitan una cocción más larga, pero con un sabor mucho mayor por su tipo de alimentación, por todos los vegetales que consumen en el monte.

Ingredientes:

Medio conejo troceado (con su medio hígado)

500 g de patatas

1 cebolla mediana

2 hojas de laurel

2 cucharadas de perejil picado

2 dientes de ajo

10 ganos de cominos

8 granos de pimienta negra

Aceite de oliva virgen extra

Sal

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El conejo de monte es más oscuro, su carne es más roja, por este motivo me gusta tenerlo unas horas sumergido en agua fría para que pierda un poco de su sangre. En las fotos podéis observar la diferencia del antes y después, y como queda el agua totalmente roja.

En primer lugar, una vez escurrido y secado el conejo, ponemos un chorro de aceite en la cazuela o sartén donde se vaya a guisar el conejo, lo salamos y lo doramos. Retiramos el hígado y lo reservamos.

Pelamos y cortamos la cebolla en trozos pequeños y la añadimos a la cazuela, removiendo de vez en cuando hasta que esté blanda y ligeramente dorada.

Mientras vamos pelando las patatas, las lavamos y las troceamos chascándolas, es decir cuando el cuchillo está a la mitad del corte tiramos de él hacia nosotros rompiendo la patata, de forma que esa parte queda irregular y luego hará engordar la salsa. El tamaño del corte que no sea demasiado grande.

En un mortero ponemos los cominos y la pimienta negra y machacamos. A continuación incorporamos el ajo picado ligeramente y el perejil, volvemos a machacar y, por último, añadimos el hígado troceado y seguimos majando o machacando hasta que quede una pasta.

Añadimos el majado al guiso, ponemos un poco de agua en el mortero para aprovechar todo.

Incorporamos el laurel y un poco de sal, como una media cucharada pequeña rasa, no obstante hacia el final del guiso probaremos para ver cómo esta de sabor y siempre podemos añadir algo más de sal si fuera necesario.

Cubrimos con agua y dejamos cocer a fuego fuerte hasta que comience a hervir y a continuación bajamos la intensidad para que cueza a fuego medio. Siempre que necesite de un poco más de agua se le añade.

Cuando esté tierno el conejo, como una hora y media a dos horas, dejar reposar el guiso unos minutos antes de servirlo. El caldo lo dejáis al gusto, pero que no sea muy caldoso. Si acaso la patata no ha espesado el caldo a vuestro gusto, se pueden machacar unos dos o tres trozos de patata y así quedará más espesito.

 

 

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