Esta tapa me la recomendó una amiga que dijo que tenía que probarla, y me ha gustado. Es sencilla, parece una unión rara, pero ya se sabe que lo dulce y lo salado casan, muy a menudo, perfectamente. Siempre digo que hay que probar, es lo que he hecho, y os digo lo mismo, seguro que os va a gustar también. Además es ideal para sorprender a los demás, y quedar como innovadores. He variado en algo mi receta con la que me dijeron, creo que así quedan más bonito en la presentación.

Ingredientes:
Anchoas en aceite
Sobaos (de los pequeños)
Mantequilla
Vinagre balsámico
No pongo cantidades porque así cada uno hace la cantidad que quiera o necesite para ese momento.
Como veis los sobados son de los de tamaño pequeño. Se retira el envoltorio y de uno hacemos cuatro unidades, como se ve en la foto.

Ponemos en una sartén una porción muy pequeña de mantequilla, que extenderemos por toda la base una vez que se haya derretido.

Colocamos las porciones de sobaos boca abajo, y cuando haya tomado un bonito dorado les damos la vuelta.

Colocamos los sobaos en una fuente, donde se vayan a presentar, y ponemos unas gotas de vinagre aleatoriamente y de forma ligera.

Vamos colocando una anchoa sobre cada uno de los sobaos. Listo para presentarlo a la mesa.
