La receta es con jabalí, pero se puede hacer con otra carne de ternera, sólo hay que elegir de qué parte, el carnicero siempre os puede recomendar de qué pieza del animal va mejor. Y os saldrá igual de rica, igual de jugosa y para mojar pan en la salsa. Yo he acompañado la carne con unas patatas fritas, que es lo que les gusta más, pero un arroz blanco, una ensalada, puré de patatas, verduras salteadas, … hay muchas opciones. Sólo añadir que esta carne me la dio mi hermano Pedro, que ha resultado una carne muy tierna.

Ingredientes:
1 kilo de carne
Medio puerro
2 zanahorias
1 cebolla
4 dientes de ajo
2 o 3 hojas de laurel
Unos granos de pimenta negra
1 vaso de vino tinto
Harina
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Vamos a utilizar la olla exprés para que lo hagamos en menos tiempo. Cortamos la carne en trozos, ni muy grandes ni pequeños (esto lo puede hacer el carnicero, pero yo tenía la carne en una pieza).

Ponemos un chorro de aceite y vamos dorando la carne que previamente la hemos sazonado y pasado por harina. Lo haremos por tandas, hay que dejar que se dore por fuera. Vamos reservando la carne en una fuente.

En ese mismo aceite, si hace falta se añade algo más, ponemos los dientes de ajo en láminas gruesas. Ese fondo que queda de haber hecho la carne luego le va a dar sabor al guiso.

Cuando estén ligeramente dorados añadimos las verduras, ya peladas, limpias y troceadas y las rehogamos unos minutos.

Añadimos una cucharada rasa de harina y volvemos a rehogar.

Añadimos el vino y dejamos que se evapore el alcohol, como unos dos a tres minutos.

Añadimos la carne.

Así como el laurel, un poco de perejil, un poco de sal y cubrimos con agua. Luego probamos al final si hace falta más sal. Tapamos y dejamos cocer por unos 45 minutos, si vemos que le falta algo más de cocción se la damos.

Una vez que esté la carne tierna la retiramos a otra cacerola, solo la carne. Luego colamos el resto por un colador, que quede solo el líquido. Dejamos que cueza un poco así hasta conseguir el espesor que nos guste. Probaremos de sal también y si hace falta se añade.
Personalmente dejo reposar el guiso para que flote toda la grasa o aceite que haya y lo quito. La carne ha de quedar sin la grasa, la salsa ligeramente espesita y muy rica. Se puede tener preparado el día anterior.
