Me encanta la coliflor, pero en mi casa soy la única, soy la rara. En casa de mis padres desde siempre, desde pequeños, mi madre nos acostumbró a comer a todos de todo, y no poníamos pegas, bueno había una hermana que sí, era siempre quejarse de lo que había, ella lo sabe muy bien, aunque eso fue cuando era pequeña, y ya no es así. Pero he visto y es cierto que la coliflor es una verdura que se ama o se odia. Pero preparada de esta forma parece que sí que les gusta a casi todos, bien!!!.

Ingredientes:
Coliflor
Limón
Leche
Huevos
Harina
Aceite
Sal
Cortamos los ramos de coliflor en porciones pequeñas.

Mi madre me enseñó a cocer así la coliflor, es una forma de que quede blanca y tierna, y que no huela cuando se está cociendo. En una olla ponemos las flores de coliflor. Añadimos medio limón, sal y un chorreón de leche. Dejamos cocer hasta que quede tierna. Alrededor de 30 a 45 minutos. Comprobarlo pinchando en el tronquito de la coliflor.

Escurrir bien la coliflor. Podéis ver que la coliflor ha quedado muy blanca.

Batir los huevos. Poner en un plato harina e ir rebozando los arbolitos de coliflor por todas partes.

Los pasamos por el huevo batido.

Y pasamos a freírlos en una sartén con abundante aceite. Dorar por todas partes.

Pasarlos a un plato con papel absorbente.

Servir calientes. Se pueden comer solos o se pueden acompañar con una salsa al gusto, de tomate, mayonesa, … Se puede hacer la cantidad que se quiera y el resto, sin rebozar, guardarlo para el día siguiente.
