Espinacas Gratinadas con Bechamel al Limón

Qué ricas las espinacas, aunque seguro que a muchos esto de las verduras no les va para nada. Preparadas de esta forma seguro que les van a encantar, hay que hacer lo que sea para que coman las verduras y ésta es una receta ganadora. Además de con espinacas, se puede hacer con otras verduras, como las acelgas por ejemplo. Seguro que la repetís si las hacéis.

Ingredientes (para 2 personas):

1 manojo de espinacas (500 g aproximadamente)

Queso parmesano

2 zanahorias

1/2 cebolla pequeña

Zumo de 1 limón

Pimienta negra recién molida

1 vaso de leche (o un poquito más)

1 cucharada de harina

Sal

Aceite de oliva virgen extra

Lavamos bien las espinacas bajo el chorro de agua, y las vamos dejando en una fuente. Separamos los tallos de las hojas, que son las que vamos a emplear en esta receta. Con los tallos se puede hacer un puré, por ejemplo, o una tortilla, para otras recetas, así que no dudéis en reservarlos para el día siguiente utilizarlos.

Troceamos las hojas y las ponemos en una cazuela con un poquito de sal, sin agua y con la tapadera puesta, las vamos a hacer en su propio jugo. Las hojas más pequeñas no es necesario cortarlas. Vamos rehogando a menudo durante al menos 5 minutos.

Vemos que las espinacas merman bastante.

Por otro lado vamos a preparar la leche para la bechamel. Ponemos en un cacillo la cebolla troceada, la zanahoria troceada, un chorrito de aceite y la pimienta recién molida.

Añadimos la leche y la ponemos al fuego. Cuando rompa a hervir lo retiramos y dejamos que repose unos 30 minutos.

En una sartén ponemos unas 2 cucharadas de aceite, y cuando esté caliente le incorporamos la harina. Rehogamos unos minutos.

Añadimos el zumo y seguimos removiendo.

Incorporamos un poco de la leche, previamente colada, y seguimos rehogando. La leche reacciona con el limón y parece que se corta, pero no pasa nada, es normal.

Seguimos añadiendo leche y un poco de sal. La bechamel tiene que ser como una salsa, no debe ser muy espesa, pero esto es al gusto. Si vemos que la harina no se disuelve bien, la pasamos por la batidora y así queda estupenda.

Incorporamos las espinacas y las removemos un poco con la salsa.

Las pasamos a una cazuela, esta es para dos, pero se puede hacer en cazuelitas individuales.

Rallamos el queso parmesano, lo prefiero así al que ya viene rallado. La cantidad es al gusto. Cubrimos las espinacas con el queso rallado y lo metemos al horno a que se gratine.

Sacar cuando este dorada la superficie y a la mesa.

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