Hoy comenzamos con una novedad, poner el nombre de mi blog en las propias fotos. Lo hago con esta receta porque mi hijo me ha pedido varias veces que la ponga, y como ha sido él el que me ha enseñado a hacerlo, la pongo en su honor. Un arroz con el que solo hay que preocuparse de comerlo, con muchos tropezones pero sin tropiezos, es decir, totalmente limpia para no tener que pelar nada y lista para comer. Es la que suelo hacer siempre, aunque esta vez no se lo he puesto, también le añado rape, cortado en dados y lo añado al mismo tiempo que el calamar. Va por ti Diego.
Ingredientes (4 personas):
330 g de arroz
350 g de gambas
1 kg de mejillones
400 g de anillas de calamar
100 g de cebolla picada
100 g de pimiento pintón (rojo-verde) picado
170 g de tomate rallado
1’5 l de caldo 1 diente de ajo picado
1/2 cucharadita de pimentón
1 sobre de azafrán molido
1 cucharadita rasa de pimiento molido(optativo)
1 cucharadita de tomate en polvo (optativo)
1 pizca de colorante alimentario
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Esta primera parte se puede tener hecha con antelación, e incluso del día anterior.
Limpiamos los mejillones, los ponemos en una cazuela con un dedo de agua y la ponemos a cocer. En cuanto se hayan abiertos retiramos la cazuela y separamos la carne del mejillón de sus conchas y reservamos.
Lavamos las anillas de calamar y las troceamos. Ya tenemos los mejillones, su caldo y los calamares listos.
Por otro lado lavamos y pelamos las gambas.
Las cáscaras las ponemos a cocer, si utilizamos rape ponemos también la raspa a cocer.
En una sartén ponemos 5 cucharadas de aceite, echamos el ajo y lo doramos ligeramente.
Añadimos la cebolla y removemos.
Añadimos el pimiento. Removemos de vez en cuando durante 3 minutos.
Una vez pochada la verdura echamos el pimiento molido. Está hecho por mí, he dejado secar unos pimientos largos para secar, una vez secos he separado la piel de las semillas, éstas las he desechado y la carne la he molido. Da muy sabor a guisos que lleven pimiento.
Añadimos el tomate en polvo. Se puede encontrar ya en muchos sitios, sobre todo donde vendan especias.
El pimentón.
El azafrán.
Añadimos el tomate y un poco de sal, como media cucharada rasa, dejamos cocer unos 8 minutos. Hasta aquí podemos tener todo preparado para justo cuando vayamos a hacer la paella del señorito.
Comenzamos la paella poniendo la paella (la sartén se llama también así) en la lumbre, a mí me gusta hacerlo en este recipiente, sale el arroz mucho mejor, más rico. Echamos el sofrito junto con los calarmares, y el rape si lo hay es el momento de ponerlo. Removemos un minuto.
Añadimos el colorante alimentario y removemos.
A continuación echamos el arroz y removemos todo durante un par de minutos.
Tenemos que tener el caldo caliente previamente. Lo añadimos, removemos y dejamos ya así la paella.
Dejamos cocer a fuego fuerte, probamos de sal, si es necesario se pone algo más, el arroz ha de quedar ligeramente sabroso a la hora de probarlo.
Cuando el caldo se haya consumido ligeramente, añadimos las gambas y los mejillones, repartiéndolos por toda la paella.
El arroz debe cocer 17 minutos, y tres de reposo, si tapamos el arroz mientras reposa es mejor. Los primeros minutos hay que ponerlo a fuego fuerte y los últimos 10 minutos de cocción más suave. Si vemos que falta caldo se pone más bajo el fuego o se añade algo más de caldo por toda la paella (siempre caliente). Si vemos que queda mucho caldo aún, lo dejamos cocer a temperatura mayor para que evapore antes. Con el arroz hay que tener también en cuenta que no es lo mismo hacerlo en un recipiente amplio en el que va a haber una capa fina de arroz, como es en la paella, o en un recipiente más pequeño en el que el arroz estará en una capa mucho más gruesa, como puede ser una olla, cacerola o cazuela. En el primero el arroz se va a evaporar mucho más rápido que en los otros, todo es ir cogiendo el tranquillo, pero sobre todo los tiempos, es un paso muy importante. El arroz se ha de empezar a cocer unos 25 minutos antes de la hora en la que tengamos previsto comenzar a comer, por eso el motivo de tenerlo todo a punto para cuando uno comience a hacerla vaya todo de seguido, como la seda.
Aquí la paella ya con un buen meneo, casi acabada. En esta paella se puede echar más tipos de mariscos, lo único es que han de estar limpios, para que así no se toque nada, a la hora de comerla, con las manos, de ahí lo del «señorito».
Qué rico, seguro que lo hago el sábado que tenemos invitados
Señorito o sirviente, está fuera de mi alcance el hacerla. Si quiero comer paella, me toca ir a un buen restaurante donde la hagan. O mejor tu me invitas?
Cuando quieras, eso está hecho.
Je, je, je, yo también la hago así porque también soy muy señoritinga y vaga para pelar bichejos. Así se engulle mucho mejor 🙂
Riquísima la paella del señorito
Besos