Arroz con Setas y Trufa (Risotto) con Reducción de Setas

Aunque parezca laborioso no lo es, es muy fácil y sencillo, y el resultado es fantástico. Las setas pueden ser congeladas si no es la temporada, pero ahora se pueden encontrar fácilmente en el mercado. Se le puede añadir queso parmesano rallado casi al final de su elaboración, se le llama a la milanesa, yo quiero el sabor de las setas y la trufa, y para aquellos que no les guste el queso, he de decir que a mi me encanta el queso, en fin a gusto de cada cual, no obstante con cualquiera de las versiones que se elija se va a acertar.

Ingredientes para 2:

Para la reducción de setas:
100 g de setas (las mismas que se van a utilizar en el arroz, podemos aprovechar y utilizar los pies o troncos)
1 cebolla picada
1 zanahoria troceada
aceite de oliva virgen
sal

Para el arroz:

250 g de setas variadas
2 trufas pequeñas (si es fresca mejor, pero las hay que vienen en conserva)
2 vasitos de arroz (yo utilizo el cacillo como medida)
1 cebolleta
aceite de oliva virgen
sal

Para la reducción de setas:

Utilizamos un cacerola, ponemos aceite en ella y rehogamos la cebolla y la zanahoria picadas, añadimos las setas troceadas y un poco de sal, removemos para que se rehogue el conjunto y lo dejamos cocer durante unos minutos.

Añadimos agua y dejamos cocer unos 10 minutos aproximadamente. Probar de sal. Hay que tener presente que este caldo es el que vamos a utilizar para mojar el arroz, así que no os quedéis cortos.

Batimos bien para que quede fino. Reservamos.

Para el risotto:

En una sartén tipo wok (por ejemplo), ponemos aceite de oliva a calentar. Picamos muy finamente la cebolleta y la ponemos a sofreír en este aceite.

Preparamos las setas, las que sean de tamaño mayor las cortamos las que sean pequeñas las dejaremos enteras. y hacemos lo mismo con las trufas. Una y media de ellas la troceamos y de la otra parte que ha quedado la laminamos fino para adornar el plato.

Añadimos primero las setas y dejamos rehogar un poco.

Añadimos la trufa y lo mismo.

Añadiremos entonces el arroz y rehogamos bien a fuego vivo, hasta que el arroz esté bien impregnado con la grasa que hay en la sartén. Como ya os he mencionado, yo utilizo el cacillo de repartir la sopa como medida, pero es porque tiene la misma medida de capacidad que un vasito pequeño. Comprobadlo porque si es así es muy cómodo a la hora de las medidas de arroz, o de lo que sea, ya que directamente del cazo va al guiso, o al paso que corresponda, sin tener que andar midiendo.

Es en este momento cuando iremos mojando el arroz poco a poco, removiendo y agitando la sartén, dejando que salga el almidón. En total hay que estar 18 minutos. No se puede dejar de remover y de estar pendiente del arroz, hay que procurar que no se queden los granos de arroz en las paredes de la sartén o el recipiente que hayamos utilizado, ya que entonces se quedarían duros y no gusta cuando lo comemos. Ha de quedar meloso. Podemos añadir mantequilla y queso, pero así me gusta mucho más, los sabores de las setas y la trufa se aprecian mucho más.

Una vez hecho añadimos las láminas de trufa que teníamos reservadas para adornar. Servir caliente y a disfrutarlo.

 

 

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