Bizcocho Integral de Calabaza y Almendra

Solo os digo que si no habéis probado este bizcocho no tardéis en hacerlo, ya veréis que os va a gustar mucho, además de sano, porque todo lo que se hace en casa es mil veces mejor que lo que se compra, bueno, he exagerado un poco, pero si que es verdad que se sabe qué ingredientes lleva el bizcocho. Casi la gran mayoría de los bizcochos que elaboro es una receta propia, a veces no la idea, pero sí los ingredientes como la cantidad y forma de hacerlo. Decir también que aunque un pelín larga la explicación, y por las fotos, es para que se vea todo claro en el paso a paso.

Ingredientes:

250 g de calabaza

125 g de almendra molida

250 g de azúcar

4 Huevos

4 cucharadas rasas de harina integral (70/80 g)

Ralladura de 1 limón

1 Sobre de levadura en polvo

4 Cucharadas de aceite vegetal de girasol

1/2 Cucharadita de bicarbonato

Azúcar glas para decorar

 

Vamos a pelar la calabaza y a trocearla pequeño, así se cuece antes. La ponemos en un cuenco o plato tapada con film transparente apto para el microondas y lo metemos al m.o. durante 8 a 10 minutos. Una vez esté hecha la calabaza la trituramos con ayuda de un tenedor, al estar blanda se hace con mucha facilidad.

Vamos a utilizar dos cuencos, en el primero vamos a poner las claras de los huevos y las vamos a montar. Reservamos.

En el otro vamos a poner la ralladura del limón, las yemas y el azúcar.

Incorporamos el aceite y batimos con la varillas hasta que quede todo bien integrado.

Incorporamos la almendra.

Añadimos la calabaza y lo mezclamos todo muy bien.

Vamos incorporando la harina, que como veréis es poca cantidad, y que se irá tamizando junto con la levadura y el bicarbonato. Al ser integral quedará en el colador los restos del grano que no han sido quitados, la capa externa del grano, por eso lo de ser integral, pero que no tiramos, sino que se integra también a la masa. El tamizarla es para que se airee y tenga después más volumen el bizcocho, así como el montar las claras y demás. Batir siempre con las varillas.

Vamos echando poco a poco las claras montadas. Ahora ya no utilizaremos las varillas sino una espátula. La primera tanda, con algo menos de cantidad de las tres en las que vamos a dividir las claras, batimos con la espátula de forma normal.

Pero las dos siguientes tandas, lo haremos suavemente y de forma envolvente de abajo hacia arriba, para que así  se mantenga ese aire que hemos ido metiendo a los ingredientes, sobre todo las claras, no se baje y por consiguiente quede más esponjoso.

Volcamos la masa en el molde untado de aceite. El horno estará precalentado a 180/190ºC y lo dejamos durante unos 35/40 minutos. Pinchar con una brocheta para comprobar que está hecho.

Sacar, dejar enfriar un poco y desmoldar.

Una vez esté totalmente frío, espolvoreamos con azúcar glas al gusto. Veis que pinta tiene, y que esponjoso se ve, las burbujas que ha quedado en la masa por el aire que se ha introducido en ella en su elaboración.

 

 

 

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