Pastas de Almendra (Amargos de Menorca)

Probé estas pastas en un viaje a Menorca y, como siempre suelo hacer cuando algo me gusta, las hice. Aunque se llaman así, de amargo no tiene nada. Primero pregunté un poco en la pastelería qué llevaba, luego miré en los ingredientes del paquete y, por último, indagando en las redes y libros de cocina. Pues el resultado ha sido muy bueno, para ser la primera vez. Y una vez hayáis visto la receta, podréis comprobar que son sencillas de hacer. Deciros también que es apta para los celíacos. Con estas cantidades me han salido 16 pastas, de un tamaño normal, si las hacéis más grandes o más pequeñas el resultado cambia, es lo normal y lógico. Espero que las hagáis y las probéis.

Ingredientes:

125 g de almendra molida

125 g de azúcar

1 clara de huevo (tamaño L)

1 yema de huevo

Ralladura de una lima o un limón pequeño

 

Comenzamos poniendo en un bol el azúcar y la clara. La yema la reservamos para el final de la receta. Batimos bien con ayuda de unas varillas y si son eléctricas mejor.

Una vez bien montada las claras con el azúcar añadimos la lima (o el limón) rallada.

A continuación echamos la almendra molida y la mezclamos con ayuda de una espátula. Dejamos reposar la mezcla tapada con film media hora en la nevera.

Ponemos el horno unos 25 minutos antes a unos 170/180 grados. La rejilla del horno en el centro. Forramos una bandeja con papel de horno. Vamos haciendo bolitas y las ponemos en la bandeja. A continuación las aplastamos un poco con los dedos (que podemos mojar en agua o aceite de girasol). Han de estar un poco separadas ya que luego van a crecer.

Untamos con la yema previamente batida un poco.

Metemos en el horno y dejamos cocer por unos 12 minutos. Luego ponemos el grill un poco más baja la temperatura y vigilamos hasta que estén doradas.

Hay que vigilar las pastas, ya que cada horno es diferente y se doran por debajo en poco tiempo. El dorado de la base ha de ser así, más o menos.

Dejar enfriar en la misma bandeja, para así despegarlas mejor. Luego dejarlas enfriar del todo sin tapar. Después se pueden guardar en una caja metálica para que se conserven mejor, aunque son pocas las que he hecho y han durado poco.

O bien, en una bandeja para presentarlas en una visita, ya sea que nos hagan o que hagamos.

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