Patatas con Morcilla y Huevo de Codorniz

Este entrante es un clásico, pero lo vamos a presentar de una forma más bonita. Los huevos fritos con morcilla y patatas fritas es un manjar, siempre que te gusten estos ingredientes, eso está claro. Así que aunque dé un poco más de trabajo, solo un poco más, merece la pena, sobre todo si va a ser una entrada para un día especial familiar, o un día en el que haya invitados. 

Ingredientes:

  • Patatas
  • Morcilla de Burgos
  • Huevos de codorniz
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

 

He de decir que no pongo cantidades porque cuando veáis la receta sabréis cuánto hay que poner de cada ingrediente, todo dependerá de los que vayáis a ser, uno por persona creo que está bien.

Comenzamos pelando las patatas, lavándolas y cortándolas en rodajas finas, no en exceso, pero que no sean gruesas para que se hagan antes, como unos 2 mm más o menos. Ponemos una sartén con abundante aceite para que las cubra, luego este aceite sirve para otros guisos. Las introducimos desde que el aceite está frío, y las dejamos que se vayan haciendo lentamente, que se vayan confitando hasta que estén tiernas. El fuego no ha de estar fuerte, suavecito.

Cuando estén tiernas les damos un golpe de calor fuerte para que se doren un poco. Las sacamos, escurrimos, añadimos un poco de sal y reservamos.

Mientras se van haciendo las patatas, pelamos la  morcilla y la troceamos. En una sartén con muy poquito aceite echamos la morcilla y la salteamos hasta que se dore. Reservamos.

Utilizamos el mismo aceite en el que hemos hecho la patata y en él freímos los huevos de codorniz, al ser pequeños se pueden hacer varios a la vez. Los vamos reservando en un plato.

Ya estamos listos para emplatar. En primer lugar ponemos un aro en el plato, ponemos una base de patatas, la cantidad de los ingredientes es al gusto. Presionamos un poco para que se asiente y cubra bien toda la base.

Ponemos encima la morcilla y hacemos lo mismo.

Y, por último, los huevos con una pizca de sal por encima. Para mi dos es la cantidad correcta, pero bien se puede poner uno solo, todo dependerá del tamaño del aro y las cantidades que se vaya a utilizar.

Quitamos el aro y ya se quedan con la forma. Se pueden presentar individualmente o bien todos en una fuente, luego cada comensal va tomando uno o los que se hayan preparado por persona.

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