Pizza de Tortilla de Trigo con Pavo, Aceitunas y Champiñones

Cuando se tiene una idea es raro que ya no esté inventada, y ésta es una de ellas. ¿Quieres tomar una pizza pero no apetece hacer la masa?, pues se va a lo que está ya hecho, y estas son las tortillas de trigo, finas y ricas. Por otro lado está el no hacerlas en el horno, pues nada, en la sartén, y así lo hice, la experiencia muy buena porque se hacen en poco tiempo, tanto en la elaboración como en lo que se tardan en hacer. Por otro lado el resultado es realmente bueno, os las recomiendo, es una de las cosas que gustan a casi todos, sobre todo a los más jóvenes y a los pequeños de la casa. Además de fáciles y ricas, se pueden rellenar con lo que se quiera, hoy he decidido poner las tres variantes que he hecho, en esta entrada la de pavo con aceitunas y champiñones. La siguientes serán la  de Anchoas con aceitunas  y la de Atún.

Ingredientes:

1 tortilla de trigo por persona

Salsa de tomate

Pavo (o jamón de York) en trozos

Aceitunas verdes sin hueso (o negras)

Champiñones laminados de lata

Queso mozzarella rallado

Orégano

 

Comenzamos poniendo una sartén en el calor, en mi caso es en la vitro, pero en la que se haga la pizza ha de ponerse al mínimo. Colocamos en la sartén una tortilla. Si se van a hacer más mejor utilizar una sartén por pizza y así se van haciendo al tiempo. Si van a ser muchas quizás es mejor usar el horno. Y otra cosa, no digo cuanta cantidad de cada ingrediente porque se personaliza al gusto de cada uno, es lo mejor.

Mientras se va dorando la tortilla en su base y, por consiguiente, va dando calor en la superficie, se van poniendo los ingredientes, que ya se tienen preparados, y no hay que esperar a que uno se haga para poner el siguiente ingrediente, en esta pizza serían el tomate, el jamón, las aceitunas y los champiñones.

Añadimos el queso y dejamos que se vaya haciendo muy lentamente. Cuando esté la base dorada la retiramos a un plato. Al hacerse lentamente todos los ingredientes se van haciendo, ya que están cocinados, y el queso se va derritiendo. Si veis que necesita algo más de calor en la parte superior, ponéis una tapadera para que así se haga mejor, pero casi no es necesario si se va haciendo con un fuego o calor mínimos.

Ya por último espolvoreamos con orégano por encima.

A mi me encanta doblarla y comerla como si fuera una calzone.

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