Fabes con Costilla Adobada y Chorizo

Un guiso de cuchara en invierno sienta a las mil maravillas, e incluso a veces en verano, aunque sudemos por ello. Me encantan las alubias, ya sean las normales, las fabes o los judiones de la granja, ya sean blancas o negras o pintas, cualquiera de ellas está buena. Esta versión es con costillas adobadas por mí, en los ingredientes podéis ir a la receta, pero si no os apetece hacerlo las hay ya listas en las carnicerías (aunque os invito a probar mi adobo).

Ingredientes (para 2 personas)

200 g de fabes

4 costillas adobadas (ver receta)

1 chorizo

4 dientes de ajo

2 hojas de laurel

1 cucharada rasa de pimentón dulce

Aceite

Sal

Se ponen las fabes (o judías blancas) en remojo la víspera. Luego se ponen en una cazuela con las costillas, el chorizo, dos dientes de ajo y el laurel. Se cubren lo justo con agua fría y se ponen al fuego.

En una sartén ponemos un chorro de aceite y los otros dos dientes de ajo en láminas a dorar. Cuando estén ligeramente dorados añadimos el pimentón, pero ya fuera del fuego para que no se queme.

Lo añadimos a la cazuela donde están las fabes y removemos un poco.

Dejamos cocer lentamente hasta que estén tiernas. En el proceso hay que añadir un pelín de agua fría dos o tres veces, para “asustarlas”, de esta forma se dice que no se despellejan y quedan más tiernas, la sabiduría popular o de nuestros mayores, que son sabios. De vez en cuando se irá agitando la cazuela, mejor que remover, así no se rompen las alubias, y va espesándose el caldo. Este proceso va a depender de la legumbre, pero mínimo unas dos horas. De un día para otro están mucho mejor, hacedme caso.

Servir bien calentitas.

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