Esta es la receta para hacer un brioche, luego se pueden hacer con él un montón de cosas, tiene muchas posibilidades. Aquí os dejo con unas rebanadas con mermelada, que se puede presentar así o pasándolas por la sartén para que queden doradas con un poco de mantequilla, e incluso por la tostadora simplemente. Y también con nata, cualquiera de ellas las vais a disfrutar
Ingredientes:
350 g de harina de fuerza
30 g de azúcar
100 g de mantequilla sin sal
2 huevos + 1 yema (para pintar por encima la masa)
1 dado de levadura fresca
190 g de leche
1/2 cucharadita de sal
Ralladura de 1 limón
En primer lugar vamos a hacer “la masa madre” para el brioche. Ponemos en un bol la leche templada con el azúcar y mezclamos un poco.
Añadimos la levadura desmenuzada con los dedos.
Y unas 5 a 6 cucharadas de la harina de fuerza, ya de la que está pesada.
Mezclamos todo bien hasta obtener una especie de crema blanda.
Tapamos con film y dejamos en un lugar templado (yo lo meto en el micro apagado, así no hay cambios de temperaturas ni corrientes). Dejamos hasta que haya crecido.
Por otro lado ponemos en otro bol la harina junto con la sal.
Rallamos el limón sobre el mismo bol.
Incorporamos la mantequilla que la habremos cortado en dados pequeños y que debe estar blanda.
Amasamos con las manos, mezclando hasta que quede como unas migas. Echamos la crema que tenemos en el otro bol. Y comenzamos a mezclar y a amasar.
Amasamos fuera del bol. Vemos que nos queda una masa blanquecina y compacta. Faltan los huevos.
Podemos poner los huevos junto con lo anterior, pero prefiero ponerlos después, como cuando se hacen las lionesas. Así que ponemos en ese mismo bol los huevos y batimos ligeramente. Ponemos la masa un poco a montones, para así ir mezclando mejor. Vamos amasando.
Y si vemos que necesitamos algo más de harina, vamos añadiendo a poquitos.
Hasta que la masa quede perfectamente lisa y blanda, que no se pegue a las manos. Luego hay un momento en el que tendremos que amasar en la encimera porque se va a hacer mucho mejor.
Dividimos la masa en dos, o no, eso como se prefiera, le damos la forma que queramos y como queramos. Yo la he dividido en dos.
Le he dado forma y lo he dejado sobre la bandeja forrada con papel de horno para que doble su volumen. Tapamos la masa mientras que esperamos.
Cuando he mirado para ver cómo iba, he visto que se estaban pegando así que he colocado papel de aluminio entre ambas. Se pinta la superficie con la yema de huevo.
Se puede poner un poco de azúcar por encima.
Metemos al horno precalentado a 190º centígrados, durante 20 a 25 minutos, dependerá del horno, se va mirando cómo está una vez pasado los 20 minutos.
Una vez hecho se saca del horno y se deja enfriar sobre una rejilla. Una vez esté frio se puede cortar en rebanadas para hacerlo como más guste.



















