Un plato exprés, la palabra por sí misma lo dice todo, se hace un momento y da un resultado estupendo. Queda muy rico y lo podemos poner como un entrante, para compartir como una tapa, o bien como un primer plato. A veces se tiene poco tiempo y un buen producto enlatado nos puede ayudar en un determinado momento. Se puede acompañar con una lámina de jamón crujiente (ver receta).









