Cañas de Cabello de Ángel

Para aquellos que os guste el cabello de ángel aquí tenéis la famosas cañas de cabello de ángel. En cuanto veáis la receta, y ya solo con las fotos, os daréis cuenta de lo sencilla que es. Además todos los ingredientes son ya elaborados, así que apenas hay trabajo y quedan geniales. Se pueden hacer más pequeñas y así llevarlas en una bandeja si os han invitado unos amigos. Seguro que les gustará el detalle. O así las tenéis de bocado, para quitar ese gusanillo del dulce que a veces nos apetece.

Ingredientes:

1 lámina de hojaldre cuadrada

1 bote de cabello de ángel

Azúcar

1 huevo

 

Cortamos la lámina por la mitad.

Y cada mitad en tres, así que hay que sacar la regla y medir para que queden todas iguales.

Vamos poniendo en el centro cabello de ángel con ayuda de una cucharilla. Va a sobrar cabello de ángel, para otra ocasión.

Vamos poniendo un poco de agua en uno de los lados y vamos cerrando.

Primero con el que no tiene agua y encima el otro. Hacemos presión para que se pegue bien. Así lo hacemos con todas las porciones.

Ponemos papel de horno en una fuente, y para que el papel no se mueva pintamos con agua o aceite el fondo un poquito. Vamos colocando las cañas en la bandeja con la unión que se ha hecho hacia abajo. Una vez ahí las damos unos cortes por encima para que la masa respire y quede el dulce más bonito.

Las tapamos con su papel, en el que venía la masa, y guardamos en la nevera un tiempo para que la masa esté bien fría.

Batimos un huevo ligeramente y pintamos las cañas con ayuda de una brocha.

Si se quiere se puede poner un poco de azúcar por encima. No mucha ya que el cabello de ángel es bastante dulce.

Metemos al horno, que estará precalentado unos minutos antes a 190/200º C. Vamos observando, ya que se hacen en poco tiempo, unos 8/10 minutos (dependerá del horno), y cuando estén así que ha crecido la masa bastante, como en la foto, les ponemos el grill y bajamos la temperatura a 160/170ºC.

Dejamos que se doren, el color del dorado como más os guste, hay que estar atentos, y las sacamos. Dejamos enfriar y las guardamos en una bandeja. Una vez bien frías las podemos poner dentro de una bolsa o recipiente hermético, así se mantendrán mejor, aunque no van a durar mucho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.