Lasaña de Calabacín con Pavo

Aunque es un poco larga la explicación, tiene su razón de ser, y es que quiero poner todos y cada uno de los pasos para que se vean bien, porque no es difícil ni complicada, quizás lleva su tiempo, eso sí, pero la receta merece la pena. Esta lasaña queda genial, y seguro que os va a gustar. Se puede tener preparados los ingredientes y montarla en el último momento. También está muy buena de un día para otro.

Ingredientes:

700 g de pechuga de pavo picada (o pollo)

1 calabacín grande

2 o 3 tomates grandes maduros

1 zanahoria mediana

1 cebolla grande

1/2 pimiento rojo pequeño

2 dientes de ajo

Queso parmesano rallado

Queso rallado para gratinar

1/2 litro de leche

3 cucharadas colmadas de harina

Aceite de oliva virgen extra

Pimienta negra recién molida

Nuez moscada

Sal

 

En primer lugar vamos a pelar la cebolla y la zanahoria. Vamos a utilizar primero media cebolla y el resto será para después. Troceamos la zanahoria y la cebolla en trozos grandes. Lo ponemos en una cacerola.

A continuación echamos la leche y añadimos una cucharadita de sal, un poco de pimienta negra y una pizca de nuez moscada recién molida. Dejamos calentar hasta que rompa a hervir y retiramos. Lo dejamos tapado para que la leche tome todos los sabores. A veces lo hago a primera hora y lo dejo ahí hasta que me pongo a hacer la comida.

Mientras vamos preparando el resto de ingredientes. Lavamos el calabacín y lo cortamos en láminas y las sazonamos. Ponemos una sartén con un poco de aceite y las vamos haciendo despacio hasta que se doren. Se van a hacer dos capas de calabacín. Una vez hechas se reservan en un plato.

En esta misma sartén vamos a poner otro chorrito de aceite, aprovecharemos los jugos del calabacín y que así no hay que utilizar más utensilios. Pelamos y picamos los ajos finamente y los añadimos.

Una vez que comiencen a dorarse ligeramente incorporamos la carne con una poco de sal y rehogamos hasta que se haga. Reservamos en otro plato.

Y, en la misma sartén, ponemos de nuevo otro chorrito de aceite y ponemos la cebolla y el pimiento picadito. Rehogamos unos minutos.

Picamos la zanahoria y la cebolla que hemos puesto a infusionar con la leche y lo añadimos también picado como lo anterior y dejamos que se haga un poco.

Lavamos los tomates y los rallamos. Lo volcamos en la sartén y añadimos otra pizca de sal.

Una vez hecho incorporamos la carne y la rehogamos con todo la verdura. La dejamos ahí mismo para después.

En otra sartén ponemos un chorro de aceite y cuando este caliente añadimos la harina y la rehogamos unos minutos.

Echamos la leche que teníamos reservada y vamos removiendo. Se puede poner todo en el vaso de la batidora y batir, así se hace más rápido y queda una bechamel súper fina. Probar de sal por si necesita algo más, aunque ya pusimos en la cocción con la leche. Tiene que quedar una salsa ligeramente espesa, pero no para croquetas.

En la sartén ponemos como unas 3 cucharadas de queso parmesano.

Y unas 4 o 5 de la bechamel. Mezclar bien.

Comenzamos colocando en la base de la fuente unas láminas de calabacín.

Encima cubrimos con la mitad de la carne y colocamos otra capa de calabacín.

Ponemos el resto de la carne y encima la bechamel.

Por último cubrimos con queso rallado, esta vez he puesto emmental, poned el que prefiráis. Ponemos a gratinar, yo lo he dejado sin dorar casi, simplemente he dejado que se derrita el queso, pero cada uno a su gusto. Ya tenemos la lasaña lista para comer.

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