Unos ricos bizcochos caseros para desayunar son un lujo y, aunque no lo creáis, son muy sencillos de hacer. Podemos aprovechar el horno siempre que vayamos a hacer otra preparación y hacer varias cosas. Una vez encendido el horno hay que sacarle provecho. Estos bizcochos no solo tienen una presencia en la que solo al verlos dan ganas de coger uno, son además un dulce muy rico.









