Esta vez he preparado este bizcocho con la piel de las almendras, por este motivo sale un poco más oscura la masa, pero ha quedado muy bueno. Además no las he molido del todo, dejando que queden algunos trocitos de almendras, de forma que al comer el bizcocho notas esos cachitos de almendra, dándole un aspecto más rústico. Siempre se puede moler totalmente dejándola como harina si lo preferís así. También lo he hecho fácil a la hora de las cantidades en los ingredientes, solamente hay que pesar las almendras y eso lo tenéis fácil a la hora de comprarlas pidiendo justo esa cantidad.









