Esta es otra variedad de acelga, es roja (las hay también de tallo amarillo), nutricionalmente no es muy diferente a la clásica, y me ha gustado mucho. No solo es bonita y en el plato una vez preparada lo es mucho más, sino que no suelta agua al rehogarlas. Me las ha dado una amiga, que me las ha traído de su pueblo. Como con las acelgas normales, se pueden hacer un montón de recetas, pero he hecho esta que es sencilla y nos gusta mucho.









